La ciencia y el consumo actual de información digital

Los medios de comunicación son la fuente principal de información científica, pues sirven de puente entre científicos y público no especializado, y pueden facilitar su comprensión. El desarrollo de las nuevas tecnologías de la comunicación y el mayor acceso a Internet ha cambiado radicalmente el modo en el que se consume la ciencia, incluyendo aquí tanto la divulgación para el público general como aquella información científica destinada a especialistas.

Si bien no puede decirse que se hayan abandonado los medios tradicionales, para el consumo de información sobre ciencia cada vez se recurre más a entornos en línea. Videos especializados con miles de visitas, el simple ejercicio de poner la palabra clave «ciencia» en Google (arroja 2 000 millones de resultados de búsqueda en solo 0.16 segundos) o la página de Facebook ScienceAlert, con casi 9 millones de «me gusta». Estas cifras, impensables hace tan solo 10 años, ilustran los cambios radicales que se han producido durante la última década en la comunicación de datos científicos y, por ende, en el consumo de información científica.

Complementariedad en el consumo de datos científicos

El conocimiento científico actual puede encontrarse en una plétora de nuevas plataformas, repositorios de información y nuevos medios. En general, sigue predominando el consumo de contenidos de formato periodístico y gestionado por periodistas, en un «nuevo mundo» en el que las nuevas y viejas tecnologías convergen y mezclan entre sí: blogs en webs de medios tradicionales, televisiones en línea, podcasts en blogs y vídeos en portales electrónicos. Este entramado «multimediático» ha originado nuevos flujos de comunicación y un nuevo tipo de consumidor, que ha dejado de ser estático para pasar a ser parte proactiva del proceso de comunicación.

Debido a todos estos cambios, actualmente la gran mayoría del público tiene acceso a una mezcla de formatos para las noticias científicas y, por lo tanto, recurre a una combinación de formatos para informarse. Así, los individuos interesados en ciencia no solo obtienen las noticias de los canales tradicionales, sino que también visitan blogs u otras fuentes en línea para obtener información científica complementaria. Los estudios sugieren (aunque no se atreven a confirmar aún) que existe una nueva tendencia de convergencia de los medios de comunicación debido a la disminución de las fronteras tecnológicas, que permite que los contenidos viajen a través de las plataformas. Y hay cosas que no cambian: la confianza en la fuente de información sigue siendo determinante para que el público elija su repertorio informativo.

Evolución de los canales de consumo de ciencia

– Periódicos en papel: han tenido que reconfigurar su modelo de negocio. Nuevos formatos, hipertextualidad, interactividad, vídeos, textos, imágenes, etc. Son pocos los periódicos que hayan mantenido una sección fija sobre ciencia en sus versiones en papel, algo que sí han hecho en sus versiones digitales. La multiplicación de los consumidores de ciencia en línea (una audiencia mucho más vasta y procedente de muchos más países) ha llevado al mantenimiento de las secciones y cabeceras de ciencia en formato digital, donde han encontrado un nicho gracias a la mayor disponibilidad de espacio a menos coste.

– Revistas de divulgación de ciencia e institucionales: este es un canal privilegiado, pues se trata en general de cabeceras de alta trayectoria y prestigio. El consumidor de este tipo de revistas se ha mantenido relativamente estable. Asimismo, la mayor parte de estas cabeceras ha evolucionado a digital con versiones en línea que han ayudado a mantener a sus fieles socios.

– Televisión: este canal nunca ha apostado plenamente por la comunicación científica, de modo que no ha experimentado un cambio notable en el tipo de consumo de contenidos científicos.

– Radio: medio con la clásica ventaja de su alcance masivo y de bajo coste, que se ha agudizado con la radio digital. La radio analógica se ha ido digitalizando mediante la creación de páginas web que informan de su programación, emisiones en directo (streaming) y descargas de programas enteros en formato podcast. Esto ha ayudado a mantener un consumo estable y fiel de la ciencia.

– Blogs especializados en ciencia: los científicos más jóvenes apoyan la comunicación directa con audiencias no especializadas y que pueden debatir los hallazgos científicos fuera de sus ámbitos específicos. Y, lo que es más importante, el propio público no experto puede participar en la producción de contenidos científicos. Por otro lado, muchos periodistas han optado por crear sus propios blogs especializados donde hacen divulgación específica para todo tipo de públicos sobre temas concretos. Son sitios muy interesantes para el consumo de ciencia, pues en general se trata de expertos que escriben y que muchas veces enlazan con revistas científicas y contenido más especializado.

– Portales especializados en ciencia e institucionales: las entidades científicas se han convertido en «comunicadoras» de su productividad a través de sus páginas web. A través de ellas, de hecho, se está produciendo un boom de datos abiertos en ciencia, pues muchas instituciones están optando por introducir los datos derivados de la investigación, en abierto, en sus propios repositorios institucionales.

– Redes sociales: la función más evidente de las redes sociales es la de servir de caja de resonancia de webs y blogs, lo que multiplica la difusión de los contenidos a través de sus miembros, además de enviarles visitantes. En todo caso, parece claro que es una vía de reclamo de consumidores de ciencia más jóvenes. Es necesario destacar aquí que gran parte del contenido en este tipo de canales es de consumo rápido y perecedero, lo que no garantiza necesariamente su asimilación. De hecho, en general la atención de este tipo de contenido se concentra en imágenes curiosas o impactantes, una denominada «golosina visual» que no conlleva ningún aprendizaje, pero que quizás abre la puerta a querer saber más.

Características del consumo actual de información científica

Veamos algunas de las características principales del consumo actual de ciencia con base en distintas investigaciones:

– Noticias frente a opiniones: a diferencia de los medios de comunicación tradicionales, los blogs y otras fuentes de información en línea no suelen separar claramente las «opiniones» de las «noticias». Por ejemplo, los blogs pueden ofrecer contenidos de opinión de una manera que los medios impresos tradicionales rara vez hacen dentro de sus columnas editoriales. Por lo tanto, puede ser difícil para los lectores distinguir entre noticias y opiniones.

– Información ligada al rendimiento en redes sociales: las noticias en línea ya no se consumen de forma aislada y casi siempre van acompañadas de cifras que representan volúmenes de «me gusta», menciones, comentarios de los lectores, etc., lo que podrían afectar a la interpretación de la información por parte de los lectores.

– Reconfiguración de los poderes de control: Los medios de comunicación tradicionales siguen representando a conglomerados de medios de comunicación financieramente establecidos con modelos de negocio orientados a la obtención de beneficios. En cambio, las plataformas científicas exclusivamente en línea, que van desde empresas de nueva creación hasta blogs científicos, permiten a los científicos y escritores científicos publicar noticias libres de los poderes tradicionales de control.

– Actualización constante: las fuentes científicas exclusivamente en línea pueden proporcionar actualizaciones oportunas y detalladas sobre las noticias de ciencia y tecnología con mayor rapidez que los medios tradicionales. Esto enriquece la experiencia de los consumidores.

– Educación y brecha de género: las fuentes exclusivas de Internet parecen ser las preferidas en hombres más jóvenes (sigue habiendo una brecha importante de género) y con mayor nivel de estudios. Asimismo, quienes prefieren recurrir a fuentes en línea tienen un conocimiento de la ciencia modesto, pero significativamente mayor, que los individuos que prefieren los medios tradicionales.

Bibliografía:

– Luis pablo Francescutti, Grupo de Estudios Avanzados de Comunicación Universidad Rey Juan Carlos. Los públicos de la ciencia, cuadernos de la Fundación Dr. Antonio Esteve. © 2014, Fundación Dr. Antonio Esteve.

– Dominique Brossard. New media landscapes and the science information consumer. PNAS, Vol. 110, No. supplement 3. Copyright © 2022 National Academy of Science.

– Leona Yi-Fan Su y cols. Science News Consumption Patterns and Their Implications for Public Understanding of Science, Journalism & Mass Communication Quarterly. May 2015.

– Su LY-F, Akin H, Brossard D, Scheufele DA, Xenos MA. Science News Consumption Patterns and Their Implications for Public Understanding of Science. Journalism & Mass Communication Quarterly. 2015;92(3):597-616.