Desde el 28 de junio de 2025, la accesibilidad web dejó de ser una opción. La European Accessibility Act obliga a un número creciente de empresas y administraciones a que sus webs y apps cumplan la norma WCAG 2.1 nivel AA. Pero, más allá de la obligación legal, una web accesible es una web que funciona mejor para todo el mundo.
En Databot hemos auditado webs institucionales y corporativas bajo este estándar, y hay un patrón que se repite: de los 50 criterios técnicos que evaluamos, los fallos casi siempre se concentran en los mismos 5. Aquí te explicamos cuáles son, cómo los detectamos y cómo se corrigen sin rehacer la web desde cero.
Una auditoría WCAG 2.1 AA evalúa 50 criterios técnicos repartidos en cuatro principios: que el contenido sea perceptible, operable, comprensible y robusto. En la práctica, la mayoría de los fallos que encontramos se agrupan en cinco bloques.
Texto y fondo deben tener una relación de contraste mínima de 4,5:1 en texto normal y 3:1 en texto grande o elementos de interfaz. Es el fallo más habitual: gris claro sobre blanco, texto sobre imágenes, botones con poco contraste.

Cualquier persona debe poder moverse por la web sin ratón: con tabulador, flechas e intro. El fallo típico es que el foco, el indicador visual que muestra en qué elemento estás en cada momento, desaparece o no se ve al navegar así.

Cada imagen con significado necesita un atributo alt que describa su contenido, para que un lector de pantalla pueda transmitirlo. El error habitual: alt="" en imágenes informativas, o directamente ausente.
Los encabezados (H1, H2, H3…) deben seguir un orden lógico, sin saltos, porque los lectores de pantalla los usan para navegar el contenido como un índice. El error frecuente: usar un H4 porque “queda mejor” visualmente, no porque le corresponda ese nivel.
La buena noticia es que ninguno de estos cinco fallos exige una reconstrucción completa:
En la mayoría de los casos, corregir estos cinco bloques resuelve entre el 70 y el 80% de los problemas detectados en la auditoría completa. El 20-30% restante se reparte entre otros 45 criterios WCAG, como el idioma de la página, los subtítulos en vídeo, el orden de tabulación, los enlaces “saltar al contenido” o las tablas de datos accesibles. Por eso estos cinco no sustituyen una auditoría completa: la hacen mucho más abordable.
La accesibilidad no es solo para personas con discapacidad. Más contraste ayuda a cualquiera que usa el móvil al sol. Un foco de teclado visible ayuda a quien navega con atajos por comodidad, no por necesidad. Una jerarquía de encabezados clara también ayuda al SEO, porque Google “lee” la web de forma parecida a un lector de pantalla.
Y desde junio de 2025, para muchas organizaciones ya es ley.
Hacemos auditorías de accesibilidad WCAG 2.1 sobre webs institucionales y corporativas, con diagnóstico priorizado y plan de corrección.